Un día como Summer Student

La gente que está en el CERN puede trabajar aquí, estar solo de visita para un congreso, estar durante unos meses, etc. Yo estoy en calidad de Summer Student, un programa que combina clases sobre física y trabajo.

El día comienza con algunas tareas no específicas del programa como meditar, hacer pranayama y hatha yoga pero sin duda necesarias para empezar bien el día.

Una vez cuerpo y mente están afinados suelo bajar al restaurante (R1 para los amigos) a desayunar a las 9:00, unos quince minutos antes de que empiecen las clases. Desayunar me lleva unos 5 minutos por lo que no es difícil llegar a tiempo al auditorio que está en el mismo conglomerado de edificios a 1 minuto de distancia.

En el auditorio es donde se dan todas las clases. Algunos de los temas de estas charlas son: aceleradores, cosmología y astrofísica, detectores de partículas, antimateria o modelo estándar que, aunque puedan parecer de poca aplicación como las matemáticas, nunca sabes cuándo las vas a necesitar. El mundo avanza muy deprisa y puede que tengamos que manipular antimateria para poder utilizar el lavavajillas dentro de poco.

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Este es el susodicho auditorio en medio de una explicación sobre materia oscura. Entre una cuarta parte y una quinta parte suelen tener el portátil encendido ya que no soy el único que se pierde en algunas de las explicaciones.

Las clases terminan sobre las 12:30, hora de comer. El restaurante se convierte durante los días de diario en una marea de gente hambrienta similar al metro en hora punta de Tokyo o a las rebajas del Corte Inglés antes de la crisis. No obstante nunca me ha tocado esperar más de 2 minutos en ninguna de las colas: ni la de coger bandeja, ni la de escoger un menú ni para para pagar. La gente que trabaja en el resturante son de la zona, no son físicos ni ingenieros informáticos pero por alguna razón cada vez que les veo abriendo una caja o cerrando una pienso que están aplicando teoría de colas en tiempo real y cuando les voy a pagar siento que estoy ante gente imponente. Como curiosidad todavía no me han dado mal el cambio ninguna vez aunque no todos sonríen. Echo de menos a las cajeras japonesas

 

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Después de comer toca trabajar. Yo estoy asignado al departamento de IT (Tecnologías de la Información), en concreto estoy asignado al edificio 513 que se puede ver en la foto.

 

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Desde mi ventana no veo montañas, veo lo que muestra la imagen: el centro de datos del CERN. Es un poco ruidoso, algo así como viajar en un avión, pero nada que unos cascos insonorizadores no puedan evitar. Dado que los ordenadores de un centro de datos tienen que estar fresquitos no es común sentir súbitas bocanadas de aire frío al pasar cerca de alguna de las puertas que dan a su interior. El edificio 513 es uno de los edificios ruidosos del CERN. Toda la ristra de ventiladores de hace dos fotos, necesarios para mantener fresquitos los ordenadores del centro de datos, hacen un ruido del demonio.

A eso de las 17:30 o las 18:30 finaliza la jornada laboral. Dependiendo del día o bien ceno en el restaurante o bien ceno con otros summer student en alguna Cooking Party (fiesta de cocina). Hay un holandés amante de la cocina, entre otras cosas, que cada vez organiza una cooking party de temática diferente.

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Una curiosidad sobre el CERN: cada calle tiene el nombre de un científico suficientemente importante como para tener su propia calle.

Y para terminar el día actividades específicas de slnc como practicar dharana, meditación y ¡a dormir!

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