A few more stories from New York

The day after I arrived to New York I went to buy some clothes. While navigating through the city in search of a clothes shop (I’m not too experienced in this field) I discovered how useful the street naming and layout systems they have used are. North-South streets are named “1st Avenue”, “2nd Avenue” and so on while East-West streets are named “1st Street”, “2nd Street”, etc. For someone like me who easily gets lost without maps having a deterministic street layout and naming system is a blessing.

New York

Manhattan as I see it from my apartment. I am writing these lines sitting on my bed after the first few hours in New York where I will be staying for a few days. After living in Dublin for some time the noise and pollution of New York were one of the first things I noticed. But that was after I spotted the beautiful skyline of the city. A few fresh impressions follow:

Observations from my year at UIUC

Looking out of my apartment at 2:30am. Inviting, isn’t it? This is a compilation of random details that stroke me as curious during my year abroad at University of Illinois at Urbana Champaign: The statue of a man reading a book. Near the entrace of Grainger Library there is a statue of a man reading a book about the future. Besides the inherent creepiness of suddenly meeting him at night while walking near the library he also has his own twitter account.

Fraternidades en UIUC

Phi Kappa Sigma — La más siniestra la que me quedaba enfrente de la ventana. Antes de dar por terminadas las entradas sobre mi estancia en UIUC quería dejar constancia de algo que me llamó la atención: las casas de las fraternidades. En palabras de una amiga americana las fraternidades son una especie de clubs de amigos o de élite según cada caso y su objetivo es socializar (o si eres moderno “hacer networking”).

Goodbye Champaign

Queridos lectores, cuando estéis leyendo estas líneas estaré rumbo al país donde nunca se ponía el sol. No tengo tanto tiempo como otras veces así que seré breve y me limitaré a mencionar algunos de los detalles que me hacían saber que estaba viviendo en Champaign: – a la gente de más de cien kilos paseándose por la calle. – a la gente vestida y pintada de naranja, verde y azul.

De visita a Allerton Park

La mansión del parque Hace unas semanas tuve la oportunidad de visitar Allerton Park, cerca de Champaign, con el club de fotografía. Durante el viaje conocí a un indio llamado Hari Krishna que es una versión más bajita del Gran Khali, a otro indio llamado Sudipto con aspecto de hombre de negocios que llevaba con él un trípode de su misma altura y a un taiwanés llamado Yuan-Chi con sonrisa algo siniestra post-doctorado de psicología.

Sesión del club de fotografía en Arboretum

Algunos de los miembros del club de fotografía. El otro día fui a una sesión del club de fotografía de la universidad. Aunque llevo apuntado al club desde agosto todavía no había ido a ninguna reunión. El chico de verde con cara de haber tomado drogas de la esquina inferior izquierda es un amigo de Taiwan que trabaja para uno de los periódicos locales del campus. Los asiáticos deben llevar el amor por la fotografía en los genes.

Cerca de la meta

Noche de niebla y nieve. Poco a poco se va aproximando el final del curso y final de carrera. Entre trabajos, proyecto, entrevistas de trabajo y asignaturas a distancia apenas estoy haciendo otra cosa que no sea estudiar. Se me va a hacer raro volver a estar libre de exámenes y de ser evaluado aunque estoy seguro de que no lo echaré de menos. Voy a aprovechar este breve remanso de paz que se me ha formado para contar algunas cosas, espero que no de forma demasiado desordenada.

24h de viaje

Mi habitación a horas intempestivas. 7:45 del 13 de diciembre (hora de Chicago). Suena el despertador. Algún día levantarme a esta hora me parecerá tarde. Enciendo el mac y pulso la tecla f4, -12ºC. Bueno, tengo tanto sueño que ni me enteraré. Miro por la ventana y el sol brilla traicionero. Con esta temperatura cualquiera sale sin guantes u orejeras. 8:47. En la parada de autobús cuatro manzanas más abajo.

Fin del primer semestre en UIUC

Área de descanso del Centro Siebel. Un lugar tranquilo en el que pasar el tiempo entre clase y clase. Hace unos días que he terminado con todas mis obligaciones del semestre de otoño en la UIUC. Los últimos dos meses han sido bastante intensos y no he hecho mucho más que estudiar y hacer trabajos, de ahí la falta de actualizaciones. El nivel de esta universidad en informática es muy alto y los que no sabemos mucho tenemos que ponernos las pilas.