¿Quiere que le cambiemos el bento? Supermercados de Japón

Antes de contar esta anécdota me gustaría hacer un inciso. En los supermercados que conozco de Japón para agilizar las colas a la hora de pagar en lugar de meter en bolsas lo que has comprado cuando llegas al mostrador lo vuelven a meter en cestas, te ponen unas bolsas encima, pagas y luego en unas mesas que hay cerca metes tus cosas en las bolsas y te vas. Hay gente que hace compras grandes pero como en Japón los alimentos caducan muy rápidamente las compras medianas y pequeñas son habituales.

Esta mañana fui a Coop a comprar la comida y una vez que pagué y me dirigía a las mesas para meter en bolsas la compra entre la cantidad de cosas que llevaba y el sueño (era domingo por la mañana) se me cayó uno de los bentos que llevaba. Iba bien plastificado así que simplemente me agaché, lo recogí y empecé a meter en bolsas las cosas. A los 20 segundos más o menos se acercó una chica de Coop a preguntarme si quería que me cambiasen el bento que _a mi_ se me había caído, que no les importaba. Tras decirle varias veces que los espaguettis estaba bien que muchas gracias desistió y se fue pero la verdad es que me impresionó.

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El accidentado

Las chicas de los supermercados son realmente diferentes:

– te dan el dinero exacto ya que las máquinas registradoras dan el cambio automáticamente, ellas solo recogen las monedas y te las dan

– te ordenan lo que has comprado en la segunda cesta de forma que la comida blanda y ligera no se quede debajo de la bolsa de patatas o la leche.

– también te lo dejan ordenado de forma que luego meterlo en las bolsas es fácil y rápido

– suele haber 10 o 12 puestos para cobrar aunque normalmente haya 5 o 6 abiertos. En cuanto ven que una cola tiene más de 2 o 3 personas sin decirles nada abren una cajero nuevo. Mis recuerdos de los supermercados de España es que muchas veces son los clientes los que “abren” las nuevas cajas.

– siempre sonríen. En España si la cajera ha reñido con el novio tú te enteras cuando

Alguna otra curiosidad que me ha ocurrido en el supermercado:

Un día compré algo que escurría un poco y como tenía los guantes también en la cesta se me mancharon. Al cobrar las cosas la chica vio que los guantes estaban un poco manchados con el líquido que se escapó, sacó un trapo y se puso a limpiarme los guantes ahí mismo.

En otra ocasión estaba en la cola y solo tenía una persona delante de mi pero tenía la cesta de la compra hasta arriba. Al minuto y medio de estar esperando otra cajera vino, abrió el cajero que estaba cerrado al lado y me llamó para atenderme.

Y por último cuando preguntas algo a algun reponedor dónde está tal o cual producto deja lo que está haciendo y te acompaña hasta donde esté el producto aunque esté en la otra punta del local.